Motivación

Es uno de los factores claves a la hora de obtener un buen rendimiento. Dos son los factores a considerar en cuanto a la motivación. Por un lado la intensidad (cantidad) y por otro la dirección (orientación motivacional).

En cuanto a la intensidad, nos podemos encontrar con jugadores con un déficit de motivación. Las causas pueden ser varias: malos resultados, pobres expectativas, etc. Pero también un exceso de motivación puede resultar negativo si no está bien dirigida. La motivación del jugador puede presentar las siguientes orientaciones:

1.- Motivación positiva: Orientada a alcanzar el éxito. Se dedica tiempo y esfuerzo para conseguir resultados positivos.

2.- Motivación negativa: Orientada a evitar el fracaso. Se dedica tiempo y esfuerzo para no obtener resultados negativos.

3.- Motivación centrada en la tarea: Se entrena con el objetivo de conseguir mejorar las habilidades (técnicas, físicas y psicológicas). La referencia del jugador es él mismo.

4.- Motivación centrada en los resultados: Se entrena con el objetivo de conseguir superar a los demás jugadores. Toma como referencia al resto de jugadores.

Cada uno de estos tipos de motivación tiene consecuencias diferentes a nivel de pensamientos y actitud durante la competición.