Los últimos hoyos de la competición

La situación suele ser siempre la misma. Un jugador que llega a los últimos tres o cuatro hoyos con un buen resultado. Entonces se le cruza el pensamiento de que si sigue jugando igual puede ganar el campeonato. A partir de este pensamiento, lo que antes era fácil ahora se vuelve complicado y lo complicado se transforma en imposible. La psicología popular nos dice que esto es debido a la presión. Si este es tu caso, seguro que has perdido más de una competición en los fatídicos últimos hoyos.

Veamos que podemos hacer para hacer frente a esta situación.
El consejo que te dará cualquier jugador, aunque no sea psicólogo, es que sigas jugando igual el resto de hoyos. Y esto es realmente lo que tienes que hacer. Pero la pregunta es ¿cómo se hace?. Aquí van algunas sugerencias.

  1. Lo que sucede en estas situaciones es que el jugador “adelanta acontecimientos”. Es decir, su mente no está en el momento presente sino que está pensando en el futuro. Empieza a echar cuentas del resultado que tiene que hacer en los hoyos siguientes, en las consecuencias que tendría fallar un golpe, en qué van a pensar los demás si pierde el campeonato, en que va a hacer sí gana, etc. Todos estos pensamientos tienen dos consecuencias inmediatas. La primera que la concentración no es la correcta ya que no se está pensando en el momento presente ni golpe a golpe sino en acontecimientos futuros. Y la segunda es que el nivel de activación sube, sobrepasa su zona óptima y el jugador se pone más nervioso de lo habitual. Estos nervios también influyen negativamente sobre la concentración, ya que se está más pendiente de los nervios y su influencia en el swing y de cómo relajarse que del golpe que se tiene que dar.
  2.  
  3. Para intentar evitar que ocurra la cadena de acontecimientos, lo primero que hay que hacer es eliminar de la mente todos los pensamientos futuros. Céntrate solamente en el presente, en el hoyo que en ese momento estés jugando y sí te viene algún pensamiento futuro elimínalo de tu mente. Para ello, las técnicas de control del pensamiento te pueden resultar útiles.
  4.  
  5. En estas situaciones es donde la rutina pre-golpe juega un papel importante. Pero no olvides que la rutina no es sólo lo que vas a hacer sino lo más importante es lo que tienes que pensar. La rutina mental es en estos casos mucho más decisiva que la rutina física. Si tienes una buena rutina mental te servirá de gran ayuda.
  6.  
  7. Cuando empieces a notar los nervios, no te preocupes, es totalmente normal e incluso placentero. Lo único que tienes que hacer es intentar reducir tu nivel de activación si te encuentras incómodo. La respiración diafragmática te ayudará a controlar esos nervios. Lo que nunca debes de hacer es estar más pendiente de los nervios que sientes que del golpe que vas a dar ya que si haces eso el golpe con muchas probabilidades será erróneo.
  8.  
  9. No cambies tu estrategia de juego a no ser que sepas exactamente que estrategia necesitas para ganar el campeonato (conservadora o de riesgo). Suele ser habitual que en estos casos el miedo a fallar haga variar la estrategia seguida hasta ese momento y en ves de pensar en seguir dando golpes buenos el jugador se conforme con no dar golpes malos y le entre “miedo al fallo”. Estos pensamientos se suelen traducir en pérdida de fluidez en el swing y errores que hasta ese momento no se cometían.