Entrenamiento infantil

La aparición en los últimos años de jugadores jóvenes en la élite mundial como Sergio García o Tiger Woods que comenzaron a jugar y entrenar a edades muy tempranas, ha hecho que numerosos padres acudan con sus hijos de 3 ó 4 años solicitando para éstos clases de golf. Este hecho no es perjudicial para el niño siempre que los padres y los responsables de la planificación de la docencia en las escuelas de golf tengan claros cuáles deben de ser los objetivos de la docencia en la edad infantil.

En líneas generales y por orden de importancia, los tres objetivos que se deben de perseguir en una escuela son:

  1. La formación integral del alumno.
  2. La preparación del alumno para su rendimiento deportivo a largo plazo.
  3. La obtención de rendimiento inmediato

La formación integral del alumno hace referencia a todos aquellos aspectos que si bien no están directamente relacionados con la docencia del golf, como pueden ser el aprendizaje de actitudes, valores o normas de convivencia ( respeto a los demás, aceptar las derrotas, control de la agresividad, espíritu de lucha y sacrificio, cooperación y colaboración, etc.) hay que tener en cuenta debido a que los alumnos de edad infantil y juvenil se encuentran en proceso de maduración y crecimiento tanto físico como psicológico. La actuación de los profesores puede tener una repercusión positiva sobre el crecimiento psicológico de sus alumnos.

La preparación del alumno para su rendimiento a largo plazo hace referencia a que el profesor debe de preocuparse por dotar al alumno de las bases físicas, técnicas, tácticas y psicológicas para que cuando haya alcanzado la madurez física y psicológica pueda obtener buenos resultados. Es decir que el alumno pueda afrontar con éxito su carrera deportiva futura. Para realizar este trabajo de forma correcta y coherente es imprescindible no tener prisa por obtener resultados, sino dedicar gran parte del entrenamiento a esta preparación general.

Por último, sin olvidar los dos primeros objetivos, también es importante que el profesor intente que sus alumnos consigan un buen resultado deportivo durante su etapa de formación ya que éste aumentará su motivación y le animará a continuar con la práctica del golf.Compaginar estos tres objetivos es una tarea difícil que requiere de una planificación sistemática y una priorización de objetivos para cada etapa del entrenamiento infantil.